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tipos de parálisis del sueño

no todos los episodios de parálisis del sueño son iguales. aunque el mecanismo subyacente es siempre el mismo — la atonía muscular rem persiste mientras la consciencia se recupera — la experiencia que acompaña al episodio puede variar considerablemente de una persona a otra. la investigación actual distingue tres tipos principales según el contenido de las alucinaciones, cada uno con sus propias variaciones.


es el tipo más común y el que más frecuentemente genera miedo. la persona percibe una presencia en la habitación: una figura, una sombra, o simplemente la sensación inequívoca de que hay alguien más.

esta percepción suele ir acompañada de:

  • sensación de amenaza o peligro inminente
  • sonidos como pasos, respiración o voces
  • la impresión de que la presencia se acerca o observa

se cree que este tipo está relacionado con la hiperactivación del sistema de detección de amenazas del cerebro, que durante la fase rem permanece especialmente sensible.

figura en la puerta — la presencia se percibe al fondo de la habitación o en el umbral, sin acercarse, pero generando una sensación de vigilancia constante.

figura junto a la cama — la presencia está inmediatamente al lado o inclinada sobre la persona. es la variación que más angustia genera.

presencia invisible — no hay figura visible, pero la certeza de que hay alguien en la habitación es total. en ocasiones se perciben sonidos o movimientos sin que haya nada que ver.

voces o susurros — la persona escucha palabras, frases o murmullos que no puede identificar con claridad. a veces se perciben como amenazantes, otras veces como ininteligibles.


en este tipo, la experiencia central es una presión física sobre el pecho o el cuerpo. la persona siente que algo — o alguien — la aplasta, se sienta encima de ella o le impide respirar.

sus características principales son:

  • sensación de peso o presión en el tórax
  • dificultad para respirar percibida (no real)
  • angustia intensa asociada al ahogamiento

la dificultad respiratoria no es fisiológica sino parte de la alucinación, aunque la persona la vive como completamente real. este tipo es el que históricamente ha dado lugar a más interpretaciones sobrenaturales en distintas culturas.

presión torácica pura — sensación de peso sobre el pecho sin figura asociada. la persona siente que no puede expandir los pulmones aunque fisiológicamente sí puede respirar.

figura sentada — una figura visible se sienta o se apoya sobre el cuerpo, generalmente en el pecho o el abdomen. es la imagen que más aparece en representaciones históricas y culturales del fenómeno.

sensación de estrangulamiento — la presión se concentra en el cuello o la garganta. la persona siente que algo le impide tragar o respirar con normalidad.

contacto físico sin figura — se percibe la sensación de ser tocado, agarrado o sujetado sin que haya ninguna figura visible asociada.


es el tipo menos perturbador de los tres y en ocasiones puede resultar incluso placentero. la persona experimenta sensaciones de movimiento sin moverse: flotación, caída, rotación o la impresión de salir del propio cuerpo.

estas sensaciones están relacionadas con la activación del sistema vestibular durante la fase rem, que procesa el equilibrio y la orientación espacial.

flotación — la persona siente que su cuerpo se eleva sobre la cama. puede ser suave y gradual o brusca. es una de las variaciones más frecuentes y la que más a menudo se describe como agradable.

caída libre — sensación repentina de caer hacia abajo o hacia un vacío. suele provocar un sobresalto que puede interrumpir el episodio.

rotación o giro — el cuerpo parece girar sobre sí mismo o el entorno parece rotar alrededor de la persona. puede ir acompañado de vértigo.

experiencia fuera del cuerpo — la persona percibe que su consciencia se separa del cuerpo físico y lo observa desde fuera, generalmente desde arriba. es la variación más intensa de este tipo y puede resultar desconcertante incluso cuando no hay miedo.

vibración — sensación de que el cuerpo vibra o zumba desde el interior. algunos la describen como una corriente eléctrica recorriendo el cuerpo. suele aparecer al inicio del episodio.

túnel o desplazamiento — sensación de moverse a gran velocidad a través de un espacio estrecho o de ser arrastrado hacia algún lugar. menos frecuente que las anteriores.


en la práctica, un mismo episodio puede incluir elementos de más de un tipo. es posible, por ejemplo, percibir una presencia amenazante (intruso) mientras se siente presión en el pecho (íncubo), o experimentar flotación junto con la sensación de ser observado.

la combinación más frecuente es la del intruso con el íncubo, posiblemente porque ambos comparten una base en la activación del sistema de amenaza.


independientemente del tipo, el sustrato neurológico es el mismo en todos los casos: la atonía rem y la consciencia coexisten en un estado intermedio. lo que varía es qué sistemas cerebrales se activan durante ese estado, y eso es lo que determina el contenido de la experiencia.